ESBOSO BIOGRÁFICO.
La personalidad y sensibilidad social del Br. José
Domingo Salazar Rojas.
Debido a la inconsistencia y a la poca información recabada en los
diarios consultados para la realización de este trabajo, y a las dificultades
que tuvimos para acceder a los registros oficiales y al expediente académico
del Br. Domingo Salazar Rojas, hemos tomado como referencia para la realización
de su biografía el testimonio de quien fuera su compañero de lucha, dirigente
estudiantil, Presidente de la FCU
y hoy Profesor de la Facultad
de Ciencias Forestal, Guido Ochoa. El profesor Ochoa nos comentó que el
bachiller José Domingo Salazar Rojas era oriundo de la población de Anaco estado
Anzoátegui, y que provenía de una familia humilde pero con un gran sentido de
lo social y una percepción política muy clara. Esta situación queda evidenciada,
según palabras del Profesor Guido Ochoa, por el hecho de que cada vez que
Domingo Salazar participaba en actividades del movimiento estudiantil, que iban
desde huelgas de hambre hasta manifestaciones de calle, su madre se trasladaba
desde el estado Anzoátegui hasta Mérida para acompañar y apoyar a su hijo.
SITUACIÓN DE LA UNIVERSIDAD DE LOS
ANDES Y EL PAÍS PARA EL AÑO DE 1969.
En Venezuela, así como en toda América Latina se escenificaba una
confrontación entre dos pensamientos ideológicos, uno identificado con el
sistema capitalista estadounidense que aplicaba el gobierno de Rafael Caldera
para el año de 1969, quien era un continuador de las políticas generadas por el
“Pacto de Punto Fijo” (1958). Y el otro que se nutría principalmente de la
revolución cubana de finales de la década del 50 del siglo XX, apoyado por gran
parte del movimiento estudiantil organizado de la educación Media y Superior,
quienes se preocupaban por tener una conciencia política definida para poder
ser partícipes activos en la lucha en contra de las políticas de exclusión
social aplicadas por el gobierno, donde se veían afectadas la clase media y
baja en su mayoría.
A través de la institución universitaria, esta ideología se fue
proyectando con mayor auge, desencadenándose en manifestaciones estudiantiles en
contra de esta forma de gobierno. A esta lucha se sumaron otros sectores de la
sociedad como los obreros, asalariados y profesionales.
Uno de los hechos más importantes, ocurridos en el año 1969 con
respecto a la Universidad
fue la reforma que se quería hacer a la
Ley de Universidades, en la que se pretendía controlar la
institución académica mediante la eliminación de su autonomía, lo cual generó
innumerables manifestaciones en las principales casas de estudio del país tales
como la UCV , la
LUZ y la ULA.
Por su parte el gobierno utilizó medios desproporcionados para
reprimir estas protestas, que culminaron con un gran número de estudiantes
desaparecidos, muertos y heridos a causa de la represión, que claramente
buscaba frenar la fuerte oposición política representada por este movimiento
estudiantil organizado.
MANIFESTACIONES
ESTUDIANTILES Y ASESINATO DEL BR. JOSÉ DOMINGO SALAZAR ROJAS.
Durante el mes de noviembre de 1969 la protesta estudiantil se
acentuó, generando en la ciudad merideña la agudización de la crisis que en un
primer momento se había iniciado en el sector académico y que ahora se
trasladaba a toda la meseta. El mes de noviembre comenzó con protestas al
proyecto de Reforma de Ley de Universidades impulsada por los sectores
oficialistas. Los mecanismos usados por el gobierno regional para reprimir
estas protestas cada día eran más desmedidos. El peligro que representaba la
presencia militar en los alrededores de las instalaciones universitarias
contribuyó al recrudecimiento de las protestas y a su vez la radicalización de
la represión en contra de los estudiantes.
El objetivo de la presencia militar en el recinto universitario
era anular el avance del movimiento estudiantil que venía cuestionando con una
gran conciencia política, no sólo la reforma de la Ley , sino además el
funcionamiento y el papel que venía desempeñando la institución universitaria
en el desarrollo del país.
El miércoles 18 de noviembre de 1969 desde tempranas horas se
suscitaron fuertes enfrentamientos entre los estudiantes y las fuerzas
policiales. La violencia fue creciendo hasta el punto de verse desbordada la
policía por la presión de los estudiantes, por lo que recurrieron al uso de
bombas lacrimógenas; pero en ningún momento se creyó que el Estado recurriría a
la intervención del Batallón de Cazadores “Cruz Carrillo”, quienes se hicieron
presentes, imponiendo un asedio a las Facultades de Ingeniería y Medicina y violentando
la autonomía universitaria, pues no tenían una orden legal de allanamiento por
parte del gobierno regional ni del nacional, por lo cual fue notoria la
imposición de este cuerpo militar en contra de la Universidad de Los
Andes y de los estudiantes que allí se encontraban.
En una operación de comando un grupo de efectivos del Batallón de
Cazadores, penetró por la parte posterior de la Federación de Centros Universitarios llegando
hasta la Facultad
de Medicina, confinando a un grupo de estudiantes en el pasillo que da al
auditórium de dicha Facultad. Los efectivos disparaban desde el frente y por la parte posterior para
dar la impresión de un enfrentamiento entre los estudiantes y los efectivos que
se encontraban en la Av. Don
Tulio Febres Cordero.
Durante estas acciones y dentro del recinto universitario cae
herido, “de un balazo en la pierna izquierda y en el pecho el Br. Raúl Camacho”[1]
estudiante de Ingeniería, oriundo de Barquisimeto, estado Lara. El Br. Domingo
Salazar Rojas quien se encontraba entre el grupo de estudiantes se apresuró a
ayudar a su compañero, pero fue alcanzado por efectivos del cuerpo de
Cazadores, quienes lo sometieron y brutalmente lo asesinaron, sin mediar
palabra alguna, de un disparo que le entró por la boca, fracturándole los
huesos de la cara y perforándole el cerebro. Los detalles del asesinato del Br.
Domingo Salazar se conocen por el relato del Br. Raúl Camacho de 23 años de
edad, quien fue testigo presencial del hecho.
“Al caer
la noche y producto de la situación las autoridades del estado optaron por
hacer una visita domiciliaria a las Facultades de Medicina e Ingeniería, se
tomaron las providencias pertinentes y muy cerca de la media noche del martes,
el Juez Segundo en lo Penal de la Circunscripción Judicial
del Estado Mérida, Dr. Juan Manual Agostini, dio comienzo con las formalidades
de ley a la visita domiciliaria, una de cuyas inmediatas consecuencias fue el
ingreso legal de fuerza pública a los recintos universitarios de Medicina e
Ingeniería, prohibiéndosele la entrada, incluso al Rector de la Universidad Pedro
Rincón Gutiérrez y a las autoridades universitarias”[2].
El Batallón de Cazadores penetró de igual forma a las Residencias
1º de Mayo (Res. Masculinas), las cuales se encontraban desde los primeros días
del mes custodiadas por la policía y otros agentes del orden público.
La muerte del Br. José Domingo Salazar Rojas, de 22 años de edad
fue, confirmada el 20 de noviembre por el personal del antiguo Hospital de Los
Andes, a pesar de que las fuentes gubernamentales y universitarias no lo habían
informado. El cadáver del joven fue entregado este mismo día a sus dolientes
quienes inmediatamente lo trasladaron “a la casa número 32-27 de la Av. 3, exactamente frente al Hospital
Los Andes donde velaban al estudiante muerto Domingo Salazar Rojas. Numerosos
estudiantes, profesores universitarios, empleados y muchas otras personas iban
constantemente a dicho inmueble”[3].
El día 20 de noviembre en horas de la noche:
“…fue trasladado a esta ciudad (Barcelona) el
cadáver del joven Domingo Salazar Rojas de 22 años de edad, estudiante del 4to
año de Medicina de la
Universidad de Los Andes y quien fuera asesinado ayer en esa
casa de estudios superiores. El ataúd fue conducido a bordo del avión siglas YV-CALH
de la línea aeropostal de Barcelona procedente de Mérida, a las ocho y cinco de
la noche, acompañado por una comisión de la
ULA. Fue
velado en la casa de la calle Miranda de Cantaura, donde residían sus padres y
sepultado en la mañana del día 21 de noviembre, el sepelio se realizó en medio
de una sentida manifestación de duelo”[4].
El Bachiller José Domingo Salazar Rojas, al igual que los
estudiantes Luis Hernández, Carlos Bello y José Uribe, fueron mártires en la
defensa de la Universidad
en proceso de renovación, y merecieron una serie de honores póstumos. En el caso específico de José
Domingo Salazar Rojas, quien fuera excelente alumno, compañero y activista
político, perteneciente al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), el día
posterior a su asesinato “el máximo organismo de gobierno de la ULA declaró 3 días de duelo
por la trágica desaparición de José Domingo Salazar Rojas, estudiante del 4to
año de Medicina, quien fue muerto por las fuerzas públicas dentro de los
locales universitarios”[5].
Además de este pronunciamiento los organismos de cogobierno de la Universidad de Los Andes
deciden darle su nombre al Centro de Estudiantes de Medicina, a la Biblioteca de Medicina,
Residencias Estudiantiles BARREGAL, Biblioteca Pública Solidaria (llamada así
por los habitantes de las Residencias Domingo Salazar) y el Consejo Comunal que
se constituyó en estas instalaciones.
REGISTRO DEL ASESINATO
DEL BACHILLER JOSÉ DOMINGO SALAZAR ROJAS EN LA PRENSA NACIONAL
El asesinato del Bachiller Domingo Salazar generó gran
consternación en todos los ámbitos de la vida nacional. Esta afirmación la
podemos corroborar por el seguimiento que la prensa regional y nacional dio a
este aberrante hecho, claro ejemplo de cómo los gobiernos de la llamada “Democracia
representativa” resolvían los problemas que generaban las confrontaciones
político-ideológicas de la segunda mitad del siglo XX venezolano.
El vil asesinato de José
Domingo Salazar Rojas produjo diferentes reacciones: por un lado el gobierno
comenzó una campaña mediática especialmente en la prensa, que consistía en
achacar las responsabilidades de la muerte del Bachiller a los sectores de
izquierda. La tesis que el gobierno esgrimió fue que la violencia
desarrollada por el movimiento
estudiantil en las universidades públicas provocó el desbordamiento irracional
de actitudes que iban en contra de las leyes y la legalidad.
El presidente de la República
Rafael Caldera, en una opinión publicada por el diario
Últimas Noticias de fecha 21 de noviembre de 1969 afirma:
“Ahora, si yo no puedo decir en este momento quién haya sido el autor de la muerte de este
estudiante, sí podría decir quiénes son responsables de este hecho. Son
responsables los que no quieren aceptar el llamado a la pacificación, los que
no quieren encauzar sus actividades por la vía legal, por la vía cívica dentro
de las leyes; los que no quieren darse cuenta de que en un estado democrático
donde a todos se les garantiza la expresión de sus ideas, donde todos tienen la
posibilidad de luchar y trabajar por esas ideas, sin que se les establezca
censura o coacción de ninguna especie, prefieren tomar el camino de la
violencia, de la provocación, del aventurismo para tratar de esa forma lograr incidentes nocivos que perturben la
marcha de la comunidad”[6].
Si bien esta declaración del Presidente de la República buscaba
determinar responsabilidades sobre el asesinato de Domingo Salazar ocurrido
tres días antes, también queda claro que estas responsabilidades se la imputan
de manera arbitraria al movimiento estudiantil y por otra parte, en ningún
momento hace algún pronunciamiento sobre la presencia del Batallón de Cazadores,
con armas de guerra, en las disoluciones de la protesta del 18 de noviembre de
1969 en la Facultad
de Medicina de la ULA ,
siendo los cazadores un grupo especializado en combates anti-guerrillas y no un
cuerpo de seguridad ciudadano como lo es la policía y en última instancia la Guardia Nacional.
Por otro lado, la versión oficialista creó la falsa noticia de que el
Batallón de Cazadores había ingresado a las instalaciones de la ULA para desalojar “huestes extremistas
las cuales habían sido las que fusilaron al Br. José Domingo Salazar Rojas”[7].
De la versión oficialista podemos sacar las siguientes
conclusiones:
1.- El gobierno empezó a circular la hipótesis de que el asesinato
del Bachiller Salazar, fue perpetrado por otros estudiantes para desviar la
atención sobre la intervención del Batallón de Cazadores en las instalaciones
de la ULA sin
ningún tipo de legalidad.
2.- El gobierno intentó encubrir una acción militar por parte del
Batallón de Cazadores, en contra de los estudiantes que se encontraban en la Facultad de Medicina de la Universidad de Los
Andes.
3. El gobierno trató de ocultar la actuación del Batallón de
Cazadores “Cruz Carrillo” en el fusilamiento del Br. Domingo Salazar Rojas,
quien se encontraba desarmado, indefenso y socorriendo al Br. Raúl Camacho, herido por estos mismos efectivos.
4.- El gobierno generó una matriz de opinión en la cual se
identifica a “estudiantes radicales” como autores del asesinato del joven
Domingo Salazar, para justificar la ilegal ocupación militar de que fueron
objeto las instalaciones de la
Universidad de Los Andes.
Otra noticia aparecida en el diario Crítica el 20 de noviembre de
1969, nos causa mucha curiosidad por el
encabezado y por su contenido, que
difiere mucho de las versiones que la prensa publicó sobre el asesinato de
Domingo Salazar. “Este dice:
Estudiante fue muerto al
intentar saltar una cerca “La especie de
que un estudiante del cuarto año de Medicina de la Universidad de Los
Andes había sido muerto dentro de la Facultad en que cursaba, fue confirmada en la
mañana de hoy en el hospital de Los Andes, donde dijeron que: “en la morgue
permanece el cadáver del estudiante Domingo Salazar de 22 años de edad””[8].
Así mismo, reseñaba que de “…fuentes universitarias se supo que efectivos
pertenecientes al Batallón de Cazadores “Cruz Carrillo” acantonado en esta
ciudad, penetraron anoche en los predios universitarios, concretamente a la Facultad de Medicina y a la Residencia Estudiantil
Masculina ubicada en el barrio Campo de Oro…”[9]
Nos llama poderosamente la atención el encabezado de este
artículo, por cuanto no concuerda con las versiones reseñadas en otros medios
impresos, además en su contenido no se
encuentra ninguna explicación sobre las
circunstancias de la muerte del Br. José Domingo Salazar Rojas, solo se informa
que su cadáver se encontraba en la morgue del Hospital Los Andes y no aclaran si la cerca donde supuestamente murió el Br
pertenecía a alguna instalación de la
ULA o si se encontraba en otro lugar de la ciudad.
Por último, el diario Últimas
Noticias del día 25 de noviembre de 1969. p 4 señalaban “No revistieron gran
importancia sucesos en Mérida estima Comisión de Diputados”. Se recoge la
investigación de la Comisión Especial
de la Cámara
de Diputados que viajó a Mérida para conocer los sucesos acontecidos en la Universidad de Los
Andes. Esta comisión recogió las declaraciones del rector de la
ULA Dr. Pedro Rincón Gutiérrez, el Vicerrector
y del Secretario de esta misma Casa de Estudios, en las que coincidieron que
los hechos sucedidos el día 18 de noviembre de 1969 nunca ameritaron la
desproporcionada actuación de Cazadores, debido a que la refriega entre la
policía y los estudiantes nunca pasó de un simple intercambio de piedras entre
un bando y otro.
Aunque la prensa nacional y regional siguió con mucha atención los
sucesos producidos en Mérida el 18 de noviembre de 1969 y cuyo lamentable saldo
fue la pérdida de una vida humana, es necesario destacar que las matrices de
opinión que se generaron y se publicaron en su mayoría eran provenientes de
fuentes gubernamentales, las cuales tendían de manera evidente al sesgo
informativo y a la distorsión de la realidad de los hechos.
Ante la apabullante evidencia de la actuación al margen de la ley
del Batallón de Cazadores “Cruz Carrillo”, con la anuencia de las autoridades
regionales, comienza sistemáticamente la
publicación de la noticia de la injustificada participación del Batallón de
Cazadores en el control de la protesta, la ilegal introducción al recinto universitario
y el indiscriminado ataque con armas de guerra en contra de los estudiantes que
se encontraban dentro de la
Facultad de Medicina, que tuvo como saldo el salvaje fusilamiento
del Bachiller Domingo Salazar Rojas.
[1] INNAC, “Asesinado a balazos ayer un estudiante en la ULA ”, Últimas Noticias. Caracas, 20 de noviembre de 1969, p. 20.
[2] “Graves disturbios durante dos días determinaron visita
domiciliaria a las Facultades de Medicina e Ingeniería”, El Vigilante. Mérida, 20 de noviembre de 1969, p. 1.
[3] “Ocupadas instalaciones de la ULA por efectivos militares”, El Nacional. Caracas, 20 de noviembre de
1969. p. D-17.
[4] Ibidem., p. 9.
[5] Ibidem. p. 10.
[6] “Responsables de muerte de estudiante en Mérida no quieren la
pacificación, dijo el Presidente”. Últimas
Noticias. Caracas, 21 de noviembre de 1969. p. 33.
[7] “Fue fusilado estudiante de ULA”. Critica. Maracaibo, 20 de noviembre de 1969. p. 20.
[8] Asdrúbal Romero, “Estudiante fue muerto al intentar saltar una
cerca”. Crítica. Mérida 19 de
noviembre de 1969. p. 15.
[9] Ibidem
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